Cañabota crece


Casi al lado del primer Cañabota, los dueños de Tribeca junto a Juanlu Fernández han ideado, en contraposición al primer local, un nuevo espacio que pretende reivindicar el tapeo sevillano, el de barra y el de estar de pie, en conversación con el de al lado. Los pescados y mariscos propios de Cañabota aquí también harán su aparición, pero en este caso la reina serán las tapas. 

La imagen del local, eso sí, será parecida a su hermana mayor; con el producto fresco a la vista asemejándose a una pescadería, con la incorporación ahora de una gran barra que servirá de expositor en forma de L y un comedor al final para los más cómodos y que quieran comer sentados (medias y raciones enteras).

Las tapas irán desde los aliños más clasicos como la ensaladilla y el salpicón, pasando por la friturilla (adobo, chocos, boquerones...), los guisos de toda la vida y alguna que otra propuesta de la casa. Se suprimen postres de la carta y añaden camareros a la causa (cosa que el primer Cañabota no tiene), a unos precios muy económicos y que sorprenderán seguro a más de uno.

Se presume que estará abierto para el próximo mes de abril.