Meraki



En pleno centro de la capital, cercano al Archivo histórico provincial y a otro templo histórico como lo es El Rinconcillo, nos topamos con Meraki, cuyo nombre deriva del griego, que significa según reza su web: dedicación, alma y creatividad; la esencia de ti mismo reflejada en lo que haces. Y es eso mismo lo que se desprende cuando uno pasa por su puerta, pasión y cariño hacia la cocina y hacia lo que hacen, una apuesta ganadora que en los últimos meses está consiguiendo muchos adeptos de la ciudad y fuera de ella y eso que hace muy poco cumplieron su primer año.

El bar está situado en la calle San Felipe, al lado del archiconocido templo cervecero que es El Tremendo y donde más de uno hará parada de rigor antes de entrar en Meraki. Mi recomendación es clara: no abusar, que no sea más que un tentempié, al final me lo agradeceréis. El estómago es sabio y sabe cuando está preparado para un buen banquete, el banquete de Meraki bien merece su tiempo y su atención. Nada más llegar nos encontramos con una terraza, toda ocupada, nuestra suerte que en el interior había mesas de sobra y libres, aún así es un sitio en el que conviene reservar. La cocina es abierta y visible para gran parte de los comensales, la barra muy amplia, y las mesas con mucho espacio entre sí

La carta en Meraki está distribuida entre tapas y platos, hay lugar para ensaladas, ceviches y tartares, sabores más clásicos y hasta guisos y cuchareo. Hay posibilidad también de menú para cuatro personas o más. El comienzo de la velada nos agradó bastante por el trato recibido, muy cálido y explicándonos de manera concisa sugerencias y platos fuera de carta para acompañar. De primero, un Tabulé de verduras y unos Huevos estrellados con jamón y pimientos del padrón, destacable sobre todo el primero, vinieron muy bien para abrir boca. No sé si porque era domingo o no era el día, de guisos no pudimos probar nada, justo la mitad de sus tapas ya no les quedaban, fue quizás el único punto negativo porque el guiso de jabalí, las papas con chocos y el risotto estaban entre nuestras opciones a elegir. Entre la variedad de carnes y pescados nos decantamos por una Presa con puré a la pimienta y una Ventresca de atún con verduras al wok, particularmente sabrosa la segunda, el punto de la brasa en ambas estaba muy bien conseguido, y el acompañamiento de cada tapa/plato es digno de elogio, las combinaciones son perfectas.

Ya por último, a modo de sugerencia y por compartir también, pedimos su Burrito de pollo y curry, con un toque picantito y para ayudar a bajarlo, un chupito de margarita. Un oasis mejicano entre tanta travesía de sabores. De sus postres mención especial a su tarta de queso, aviso para navegantes. El precio está bastante bien para el tamaño y la calidad del producto, salimos muy contentos con el servicio que tuvimos. En la dura competencia que representa permanecer firme en la hostelería del centro de Sevilla, Meraki innova entre conceptos clásicos para atraer a todo tipo de público, desde el mas joven y abierto al más anclado en lo antiguo. No dudaremos en volver y probar al fin lo que no pudimos, esa espinita se tiene que ir. Para la próxima vez: más y mejor, estoy seguro.


Dirección: Calle San Felipe, 11 (41003) Sevilla

Teléfono: 955 605 012

Web: https://www.merakisevilla.es/ 

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