Manolo Mayo



Hablar de Manolo Mayo es hablar de uno de los referentes culinarios de toda la geografía sevillana. A más de 50 años desde su fundación, la generación familiar en la actualidad sigue debiéndose con esmero y calidad a las recetas clásicas y caseras de antaño con su sello personal. Hoy día, es un conglomerado que no ha hecho más que crecer: ofreciendo un centro de formación y pasando por un servicio de catering, salones para todo tipo de eventos, cafetería y hasta la construcción de un hotel.

Galardonado por la revista Michelín con la distinción Bib Gourmand gracias a su tradicional y a la vez, creativa cocina elaborada, en Manolo Mayo son conocedores de las técnicas actuales y han sabido renovarse muy bien para continuar en la brecha. Ya desde la entrada y centrándonos en sus instalaciones vemos la seriedad y la profesionalidad de la que hacen gala. Una maravillosa terraza donde poder tapear, y dentro, un recibidor con salones y comedor a mano izquierda y derecha, respectivamente.

La carta del restaurante es enorme, más de 50 platos la componen. Disponen de menú diario, y de otro menú degustación por 39€. Los arroces son santo y seña de sus fogones, elaboradísimas cazuelas de arroz negro, con carabineros, con perdiz o bogavante, sin olvidar los famosos tomates de la localidad. La carta de tapas no es menos impresionante, otras tantas 50 tapas podemos encontrar, llenas de variedad y a unos precios que oscilan entre los 3,50 y los 6€, nada desdeñable.

Entre sus especialidades y sugerencias nos quedamos por supuesto con sus Croquetas de rape envueltas en kikos y miel de caña,  un gusto para el paladar, verdaderamente saben a kiko y la mezcla es muy sorprendente. Otra tapa que nos impactó fue la Suprema de lubina sobre socarrat de quinoa, plancton y crujiente de gulas, ligero, equilibrado, suave...todo en ella combina bien, una armonía de sabores muy bien conseguida.

Continuamos con el Cordón Bleu con salsa a la pimienta, una variedad del San Jacobo que se nos quedó un poco corto de cantidad básicamente por lo rico que estaba, la pimienta acompañaba realmente bien al empanado. Seguimos picoteando con el Risotto de parmesano y boletus, lo único que probamos que se nos quedó a medio camino fundamentalmente por el acabado, que nos pareció de todo salvo risotto, una pena porque el arroz tenía buen sabor.

Para finalizar pedimos pescado: por una parte sus Bombones de atún sobre berenjena rebozada,  una delicatessen, no al nivel de las dos primeras (croquetas de rape y suprema de lubina) pero de seguro hay que probar cuando se va al establecimiento, y Bacalao rebozado con salsa tártara, un homenaje de la casa a la fritura sevillana, bacalao blanquísimo sin espinas pero por favor, patatas paja NO. 


La atención en terraza es muy servicial y detallista, vale la pena tapear fuera porque el sitio, el ambiente y sus precios lo merece. Dejamos para una próxima visita la oportunidad de comer en su salón, seguro que no nos deja indiferente. Los Palacios y Villafranca ofrece al visitante varios templos gastronómicos muy aprovechables, alguno visto ya en esta web y Manolo Mayo se erige como una de las bazas seguras donde comer CALIDAD y donde no te den gato por liebre.


Dirección: Avenida de Sevilla, 29 (41720) Los Palacios y Villafranca

Teléfono: 955 811 086 - 955 810 795

Web: Enlace 

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.