Las Ninfas


Entre las muchas y variadas escapadas que he podido hacer por la provincia, me han atraído aquellas que por estar más alejadas ofrecen algo rompedor y diferente. Tal es el caso de pueblos como Montellano, Estepa, La Puebla de los Infantes o Cazalla de la Sierra (que ya lo subí cuando me referí al restaurante Agustina). En este artículo me detendré en Écija, en la sartén de Andalucía o la Ciudad de las Torres como también se le conoce y uno de los puntos artísticos y culturales más bellos que se puede ver en la provincia.

Pues bien, en uno de sus recovecos entre la plaza de la Constitución y la calle Elvira se levanta imponente el Palacio de Benamejí, del siglo XVIII y hoy día museo municipal. Si ya de por sí guarda incalculable valor no lo es menos el restaurante que se encuentra una vez accedemos al palacio. Las Ninfas no sólo está en un enclave privilegiado, este coqueto y elegante restaurante gastrobar es también en sí un privilegio. Personalmente me asombró desde el minuto uno y ahora pasaré a detallaros los porqués. 

Las Ninfas apuesta por una cocina de tintes andaluces, platos mediterráneos pero que guardan similitudes con la tapería moderna tipo gourmet sin dejar de lado en ningún momento la innovación. Tiene a la entrada un patio interior, pero es en el comedor más adelante donde gana más puntos, y gana por lo cómodo y lo acogedor que es. Entrando en su carta vemos nada más empezar lo extensa que es: una gran cantidad de platillos para tapear y picotear, seguidos de una serie de platos para compartir (unos platos ideales y que por cierto son bastante grandes de tamaño) y un variado de postres exquisitos.

Recomendados por la camarera comenzamos por un Rollito de puerro confitado y queso de cabra, quizás visto ya en algún local pero que nos ganó por su sabor y su textura. A la vez trajeron su San Jacobo con cheddar, que puede parecer pequeño pero engaña, fácilmente entre los mejores san jacobos que he probado, lo de "casero" aquí se queda corto. Antes de continuar debo decir que nos fue complicada la tarea de elegir platillos porque en verdad la gran mayoría por no decir todos, llaman la atención. Para los platos  optamos en primer lugar, entre la gran variedad de platos orientales, por un Wok de verduras, grande en cantidad pero quizás lo menos sorprendente de la comida. Una Cazuela de langostinos y gulas, servido de manera original y con los langostinos enteros con sus cabezas para que la experiencia fuera completa, un plato muy recomendable. De carne, un Secreto ibérico con migas del Pastor, formidable el punto de la carne y con un acompañamiento conseguido. Al llegar aquí el estómago estaba en la últimas, pero fue ver su carta de postres y no quisimos pasar la oportunidad de probar su Bizcocho marroquí sobre crema de chocolate blanco, la especialidad de la casa. La suavidad del bizcocho y la cremosidad del chocolate fue la perfecta combinación que necesitábamos para redondear la velada, no se puede ir de allí sin probarlo. 

El local gana enteros por, aparte de lo ya comentado, una relación calidad/cantidad/precio muy buena, tapas y platillos entre los 2'50 y 5€ y platos entre los 6/12€. Atención esmerada, lugar cálido y hermoso y una cocina de notable alto hacen que la visita por Écija deba acabar en el palacio Benamejí, en Las Ninfas. Sorpréndanse.


Dirección: Calle Elvira, 1 (41400) Écija

Teléfono: 679 951 476

Web: Enlace 

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