Lalola



Los Remedios no ha sido históricamente un barrio muy dado a emblemas gastronómicos en la ciudad, pero en los últimos años están abriendo locales que le están dado brío y calidad a la zona. El lugar que nos ocupa hoy, Lalola Taberna Gourmet, lleva abierto camino ya de los cinco años y se ha convertido en este tiempo en un sitio de moda donde han sabido colocarse fuera de los términos habituales de los gastrobares gracias a su innovadora carta.

Javier Abascal, chef y alma pensante del establecimiento se ha granjeado un nombre a base de una cocina no determinada por lo que prevalece en la mayoría de gastrobares y/o tabernas. Aquí, la casquería por ejemplo, es uno de sus puntos fuertes, algo donde en otros sitios lo desecharían. Apartado de dictámenes.

Antes de llegar es posible que alguien se pierda encontrándolo, sus puertas están dentro de una zona de pisos casi enfrente de lo que es el campo de la Feria de abril. Pareciese como si en otros años fuera un pub antes, tenemos una pequeña barra donde empezar la velada, alguna que otra mesa alta al comienzo de la sala, y varias mesas bajas aprovechando todo el comedor con mucha iluminación del exterior. Algo que llama la atención aquí es la tranquilidad y la comodidad del lugar, es un sitio perfecto para comer relajadamente sin prisas. Y sus mesas llenas atestiguan de que el negocio marcha viento en popa.

Entrando en materia con su carta, ésta es reducida, de pocas tapas/platos pero bien organizada y diseñada, con mucha atención a la originalidad y mucho gusto en la presentación. Nada más sentarnos nos agasajaron con un aperitivo a compartir. Su Ensaladilla de langostinos, huevos de codorniz y pimentón es un magnífico entrante que no defraudará a nadie. Cocina fusionada vimos en sus Chipirones Thai encebollados, con una salsa agridulce que le daba un toque fabuloso y acompañado también por verduritas crudas.

Más endeble y simplón nos pareció su Arroz con pollo, que si bien era una tapa bastante generosa no impresionó tanto como lo hicieron las anteriores. Cuando se vaya fijarse en los arroces de la carta, pueden ir cambiando y siempre es una buena opción para compartir. Al final de la carta encontramos la casquería: riñones de cordero, mollejas, hígado de bacalao o su aplaudida Manitas de cerdo deshuesadas, recientemente descrita como una de las mejores tapas de la ciudad, se usa Tío Pepe para su preparación, una receta clásica, de los primeros guisos que puso en su carta y que significa un soplo de aire fresco entre tanta modernidad y vanguardia creciente.

La atención es perfecta, y la relación del precio/calidad es ajustada. No es un sitio para comer barato pero la elaboración, la presentación y esmero que ponen en el local hay que tenerlo en cuenta. Recomiendo reservar siempre y dejarse aconsejar, repetirán seguro.


Dirección: Calle Virgen del Águila, 8 (41011) Sevilla

Teléfono: 955 138 359

Web: Enlace

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.