El Gato del Cura



Hay sitios carismáticos y con un buen puñado de originalidad repartidos por casi todos los barrios de Sevilla. En el día de hoy toca el turno de visitar el añejo y singular barrio de San Bernardo, un barrio que a pesar de haberse parado como una fotografía en el tiempo merece la pena descubrir sus pequeños rinconcitos llenos de arte y vida. En la calle homónima, cercano al "puente de los bomberos" encontramos un local no menos cargado de singularidad, su nombre parece advertirnos algo de eso, El Gato del Cura, un negocio con más de dos años de vida que rebosa carisma a raudales y prueba de ello es el fantástico trato al cliente con el que agasajan y una cocina fusionada que asombra desde el primer minuto.

Isaías se ha traído la simpatía y el buen hacer de Cádiz, de donde es oriundo, y junto a la sevillana Irene han conformado una estupendo dúo armónico donde tapas y platos se entremezclan dando lugar a una relativamente escueta carta pero llena de sorpresas agradables. Es un sitio con mucha personalidad, no veremos un interior moderno y espectacularmente diseñado según parámetros actuales, pero su sencillez, sintonía y ambiente acogedor en su interior despierta el interés del cliente. Unas cuantas mesas bajas, alguna alta para picoteo y un pequeño espacio para la barra es el espacio disponible en su sala para tapear.

A pesar de estar un poco apartado, y porqué no decirlo, algo escondido de la ruta turística sevillana, El Gato del Cura ha robado el protagonismo a otros muchos locales mejor ubicados en el centro gracias a una cocina elaborada y de fusión con producto de aquí, fresco, andaluz como ese atún gaditano de Barbate que aquí lo preparan en forma de Mini lingote de tartar de atún rojo con aguacate, traído de Gadira y perfecto para comenzar el festín.

Cambiando de tercio, las Alitas picantes estilo thai son otra grata propuesta para continuar, éstas sí son picantes debo admitir, pero el pique que lleva es más que justo para poder saborear y/o salivar a gusto. Continuando con ese rollo exótico, oriental y asiático encontramos platos variopintos como el Poke hawaiano de salmón, el Wok de tallarines de arroz con pollo teriyaki o los Ssam de gambones. Bien en platos o por unidades todo es fresco, lleno de sabor, potencia e intensidad, con alguna sugerencia fuera de carta añadida y unos precios muy razonables. 

Para alguien que busque nuevas propuestas fuera del centro El Gato del Cura es visita obligada y si ya se quiere rematar la faena (y no sólo apto para golosos) no se pueden ir sin pedir el postre estrella del local: la Delicia del Gato, o lo que es lo mismo, una exquisita torrija de pan brioche con crema de turrón, almendras y coronado con bola de helado, una verdadera delicia que hay que probar sí o sí (y servidor no es pedir postre normalmente). Una grata sorpresa de establecimiento, al que llevaba tiempo queriendo acudir y que superó mis expectativas con creces. Estaré encantado de volver.


Dirección: Calle San Bernardo, 12 (41018) Sevilla

Teléfono: 955 075 160 

Web: Enlace 

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