El Colmao de Gascón Rubio



En la zona de la Macarena todavía persisten auténticos monumentos al buen comer, de esos que la parroquia siempre se queda con la copla y la segunda vez vuelve con más ganas y más compañía. Es de agradecer que lugares como este que nos ocupa sigan ofreciendo manjares a buen precio, una estupenda hospitalidad, mucho ángel/arte al servicio y la buena mano en los fogones sin perder un ápice de las buenas costumbres.

Hoy en día es David quien coge el testigo de sus padres Maruja y Rafael en El Colmao de Gascón Rubio, un templo de la cocina tradicional y el cuchareo donde no se descansa ningún día. Los más habituales del lugar saben de las complicaciones para coger buen sitio aquí, empezando por unos alrededores donde no es muy sencillo aparcar y luego un interior siempre abarrotado de gente sobre todo los fines de semana. A decir toda la verdad disponen de terraza pero para su tranquilidad yo dejaría hecha la reserva antes de tiempo. Una larga barra preside el bar por dentro con unos cuantos trabajadores detrás y delante para dar suficiente servicio de garantías a todos. ¿Decoración? Pues si es cofrade lo va a agradecer, toda un hermanamiento y dedicación a la virgen de la Macarena, repleto de detalles semanasanteros.  

Sobre la barra suelen poner platos recién preparados, caso por ejemplo del arroz, platos del día que sirven en medias o raciones y que tienen éxito asegurado entre los parroquianos. Aunque aquí se viene sobre todo a disfrutar de sus platos en caliente, salvando las distancias con su clásica Ensaladilla de gambas o su Ventresca con salmorejo, que no desmerecen nada el conjunto. Dos ricas tapas para comenzar y que tienen su buena fama son su Tortilla de patatas, acompañada de salmorejo, la hacen a diario, recomiendo esperar si la están haciendo para probarla. Y su Montadito de pringá, con bastante materia y sustancia, para pringarse y nunca mejor dicho las manos, nada de artificios siempre que hablamos de un montadito, déjense de presentaciones y apuesten por una pringá casera como ésta, tendrán su aprobación.

Para días desangelados y tristes pasados por agua o cuando el frío apriete, El Colmao tiene sus buenos remedios empezando por unas Migas con huevo frito que quitan todo el sentío, hablamos de platos generosos en tamaño, de los llamados "para compartir" como sus guisos de cuchara como la Fabada o el Cocido de garbanzos, una buena cazuela con todos sus avíos, capitales en la típica cocina sevillana, pero si además quieres comer como un patriarca no dejes pasar la ocasión de probar uno de los mejores platos de cocina casera que se pueden tomar en la ciudad, la Sopa de tomate de aquí es casi insuperable, una receta tan denostada en los últimos tiempos logra aquí una perfecta combinación de sabores que a todas luces nos apreció fantástica.

Para los amantes del pescado no pueden dejar de pedir su excelente Bacalao o sus Albóndigas de choco y gambas, irresistibles. El arroz del día es otro de sus puntos fuertes, el domingo lo tenían el Arroz ibérico, recién preparado, un broche o guinda o como lo quieran llamar a un gran y copioso almuerzo. Un lugar donde es imposible quedarse con hambre, la dosis perfecta de buen servicio y cariño detrás de la barra y en la cocina. Abstener gente que le moleste el ruido, aquí hay poco espacio y mucho ambiente.

De precio, muy buena opción para regresar una y otra vez, cazuelas para compartir sobre unos 6€ hablan muy bien de ello. En definitiva un rincón maravilloso que apuesta por la comida casera por los cuatro costados. Bien merece que estos lugares no desaparezcan nunca, toda una alegría en el barrio de la Macarena.


Dirección: Calle Antonio Buero Vallejo, 13 (41009) Sevilla

Teléfono: 687 545 434

Web: Enlace 

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