El Burladero



Hablar de El Burladero es hacerlo de uno de los clásicos del centro de la capital. Siempre que alguien viene aquí sale bien despachado y bien servido, sea huésped o no del hotel donde se halla situado gracias a su alta profesionalidad, al gusto por lo tradicional y, a la vez, vanguardista y a su excelente ubicación. Y es que el Gran Hotel Meliá Colón guarda uno de esos enclaves señoriales que le dan lustre y esplendor a la alta gastronomía sevillana.

El restaurante se encuentra dividido en tres grandes partes: por un lado, su magnífica terraza (no exenta de ruido y del paso de la gente) en la calle Canalejas, donde poder degustar su carta especializada en tapas andaluzas, en segundo lugar y ya en su interior (fuertemente enraizado en el mundo de la tauromaquia) una sala comedor con barra a mano izquierda y un salón más íntimo y acogedor a mano derecha, centrado en carta de platos con una cocina más elaborada y donde tienen salones reservados privados para todo tipo de reuniones.

El día así lo merecía y decidimos apostar por su comedor reservado para mayor intimidad. Abiertamente vanguardista, la carta ofrece un abanico costumbrista de las recetas clásicas de la tierra pero con una reinterpretación moderna que la hacen más que interesante a los apasionados de la cocina. Destaca su gran bodega, con una cantidad inmensa de vinos, muchos de ellos premiados y otros tantos denominaciones de origen y no menos destacable es el servicio, muy al estilo del establecimiento.

Desde el servicio de pan, ya podemos observar diferencias con otro tipo de restaurantes: los aperitivos, olivas, aceites y variados panes que adornan los instantes previos a la comida hacen que la experiencia adquiera una mayor dimensión. Por supuesto que es algo que hay que pagar al final de la cuenta, no es gratis, pero como ya es norma casi en todos los locales que cobren por pan y cubiertos... aquí se lo curran más. La carta esconde una formidable oferta culinaria, muy del gusto del comensal medio pero sin dejar de lado sabores inusuales que puedan cautivar a paladares más exigentes. Dimos buena cuenta de su Ensalada César, con pollo escabechado, tomates cherry y espolvoreada con queso, realmente apetitosa, muy por encima de lo que habitualmente suelen poner como ensalada César, una pena que no sepan aprovechar otros lo que aquí sí que se hace. Una recomendación de la casa son los Calamarcitos a la parrilla, alioli y mermelada de pimientos, quedamos encantados con este plato, desde su presentación y emplatado hasta su concepción y por supuesto, su sabor, el acompañamiento de lo mejor. 

Impresionados también con los arroces, aquí los preparan con pato azulón y boletus y con cola de toro, algo caldosos y de un potente sabor e intensidad. Todos ellos platos de gran cantidad, perfectos para compartir o para tomar individualmente. El arroz hecho al momento, tierno, vale la pena esperar sentados un poco más. Todo lo que ofrece la cocina en El Burladero lo hace con un sentido del gusto y de la imagen impecable. Si quiere regalar alguien una velada gastronómica de quilates, hacedlo aquí sin miedo, el precio tampoco debe ser un impedimento, no cobran más que en otros sitios, un precio justificado por el sitio, la calidad y el servicio. Abierto todos los días y de manera ininterrumpida.


Dirección: Calle Canalejas, 1 (41001) Sevilla

Teléfono: 954 505 599

Web: Enlace

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.