Da Pino



Hablar de restaurantes italianos en Sevilla y no nombrar a Da Pino es un sacrilegio, algo así como obviar las croquetas de Casa Ricardo o no acercarse por Eslava a tapear cuando se va por el centro. La familia Gallo ya despuntaba maneras fuera de nuestra ciudad antes de hacerse un hueco en los corazones (y en los paladares) de los sevillanos, y no fue precisamente un camino de rosas su aventura, la aventura de Giuseppe, la piedra sobre la que se apoya este proyecto que ahora, con muy buena mano, lleva Giovanni, su hijo y que ha sabido renovar lo justo manteniendo la esencia de la cocina que Da Pino logró llevar a los altares. 

Unos artesanos de la masa y la pasta, podríamos referirnos al hablar de ellos, y no le falta ni una pizca de verdad. Desde 1979 atendiendo comensales y en su etapa sevillana toda una década, la que va de 2002 a 2012 en la calle Rico Cejudo en el barrio de Nervión donde se situaba su enorme y elegante establecimiento. Tras un muy breve lapso de tiempo, a finales de 2014 abrió sus puertas el local actual, en plena avenida María Auxiliadora, en pleno corazón neurálgico de la capital. Un restaurante más modesto, más pequeño, pero que guarda toda la tradición y las cualidades que hicieron grande a Da Pino tiempo atrás, con un toque moderno y que ha ganado frescura para saber adaptarse a los nuevos tiempos.

En el Da Pino de hoy se viene a comer bien, un producto hecho con amor y con buena mano; los clientes que conocieron el antiguo reconocerán el sabor y la textura de antaño, y los actuales quedarán impresionados con una oferta que apenas se ha visto altera en el tiempo y que por increíble que parezca sabe increíblemente bien. 

Hablar de sus entrantes es un "no saber qué pedir" ante tanto plato llamativo, desde crepes, carpaccios, panes, revueltos hasta ensaladas, una de ellas, la Ensalada de endivias, aguacate y langostinos, abundante, no sobraba nada en ella, toda exquisita. No somos de pedir mucho ensaladas cuando salimos a comer, pero a decir verdad, ésta nos maravilló. La pasta es la reina de la casa, sin tener demasiadas referencias en su carta, consigue dar una sensación de abarcarlo todo, mención especial a sus ñoquis, los de boloñesa y los Gnocchi con salsa de nata, salmón y espinacas, tiernos, jugosos, una salsa perfecta y que como podéis ver en fotos son de un tamaño curioso. Totalmente recomendable.

Continuamos con sus pizzas, con alrededor de 20 referencias y a unos precios realmente competitivos. Una masa crujiente y fina sin llegar a ser una hoja de papel. La Pizza Cuatro estaciones, la que pedimos venía bien servida, atún, alcachofas, york y champiñones por toda la circunferencia y la cantidad justa de queso para que no se hiciese pesada. A decir verdad me hablaron maravillas de su pasta con marisco y de la especialidad de la casa: el solomillo Don Pino, un lingote de ternera en salsa de tomate y nata bajo una manta de espárragos, jamón y parmesano, una barbaridad de plato que en nuestra siguiente visita no dudaré en pedir y haceros partícipes de su fama.

Postres clásicos como el tiramisú o los crepes y una bodega, que si bien hay frizzante y lambruscos, proliferan más vinos nacionales que italianos terminan por redondear una carta muy italo-española la de esta saga hostelera de los Gallo. Del restaurante diré también que es muy apto para eventos, reuniones de grupo y comidas de pareja, en definitiva es un espacio que se ajusta a todo tipo de prioridades, y con una relación calidad/precio asombrosa tratándose de un italiano. Si os apasiona la pasta, Da Pino seguro que estará en tus favoritos. Palabra de Sabore@.


Dirección: Calle María Auxiliadora, 9 (41003) Sevilla

Teléfono: 674 451 710

Web: Enlace

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