Castizo



Ya hemos hablado por aquí en otra anterior reseña del grupo Ovejas Negras y de su local Tata Pila. El turno hoy es para otro establecimiento singular del grupo como lo es Castizo. Situado en el Arenal, en plena calle Zaragoza, este peculiar bar abrió sus puertas en 2017 con la clara idea de recuperar las antiguas y clásicas barras de bar costumbristas de la Sevilla antigua pero con una decoración más actual. Ese reverdecer las antiguas tabernas y restaurantes de barra sevillanos es lo que han llevado a Genoveva y Juan Manuel (dueños del grupo Ovejas Negras) ha implantar este modelo de negocio que tanto está dando que hablar en la ciudad. La tasca de toda la vida pero moderna a la vez, una moda que sigue extendiéndose y con buen resultado entre la gastronomía hispalense.

El concepto de gastrobar se aleja en pos de recuperar los valores tradicionales y eso no sólo se ve en la carta (como comentaremos más abajo) sino que es visible también en los platos de loza personalizados, en los cuencos de barro, los servilleteros clásicos de aluminio... entre otras cosas. Bonito interior en madera con amplios ventanales que dan a la calle, barra con sillas altas para un tapeo más informal y mesas bajas para una velada más tranquila. Aparte llama la atención la gran cocina a la vista de todos, un maravilloso detalle su colocación.

Entrando en su carta vemos que abarca prácticamente de todo: desde un tapeo y entrantes fríos, pasando por chacinas, montaditos, fritura sevillana (no podía faltar), guisos de cuchareo y platos que recuerdan a recetas clásicas, cazuelitas y postres artesanales. Una carta variada en número y en posibilidades ya que hay numerosas opciones donde elegir o tapa o plato y eso es de agradecer. Merece mucho la pena picotear clásicos como su Ensaladilla rusa con langostinos, Croquetas de gambas o Buñuelos de bacalao. Las tapas aquí tienen la proporción perfecta para que no te llenen y a la vez quedes satisfecho.

Los Huevos estrellados con patatas, jamón ibérico y pimientos del padrón están realmente deliciosos, no se repiten para nada los pimientos. La mezcla del huevo con el jamón y las patatas, a pesar de su simpleza, tiene un sabor muy logrado y que seguro hará las delicias de los más "tragaldabas". En la época en la que estamos aún se puede degustar su carta de guisos caseros como pueden ser las papas con choco, el atún encebollado, la carrillera o las Lentejas con verduras, ¡qué difícil es ver hoy día lentejas en la carta de un bar! y qué bien está conseguido el punto de sal. Una cazuela con lenteja pardina, zanahoria y cebollino picado y piparra para darle un toque picantito al conjunto: delicioso.

La Cebolla entera frita con crema de queso de cabra de Ronda es otro de sus descubrimientos, algo también complicado de ver en otros locales, uno de esos platos para comer con las manos, mancharse y disfrutar. Un sólo pero, yo le hubiera puesto mucho más queso, nos pareció muy poco. Los precios están generalmente ajustados, si bien alguno que otro se sale de precio. Yo lo recomendaría sobre todo para todo aquel que quiera disfrutar de su barra; mejor llegar antes porque se pone hasta arriba de gente en las horas punta. Un bar muy aconsejable en todos lo sentidos de la palabra, auténtico y gracias a Dios sin tanta pompa ni exageración en los platos. Volveremos a Castizo sin duda.


Dirección: Calle Zaragoza, 6 (41001) Sevilla

Teléfono: 955 180 562  

Web: Enlace

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