Ulloa Urrea Tapas



La vida da muchas vueltas y si no que se lo digan al bueno de César Ulloa, dueño y patrón del barco que lleva su sello: Ulloa Urrea Tapas, lugar de mescolanza, escenario particular de fusión de sabores las que quiere transmitir desde sus raíces chilenas y adaptarlas a una resumida pero sobresaliente carta donde la cocina hecha al momento supera con creces lo establecido. Para montar este humilde local entre los barrios de Triana y Los Remedios ha tenido que batallar duro durante muchos años y darle vueltas al coco hasta conseguir este dorado pero trabajado sueño, aquí César se desenvuelve a su antojo y nos muestra, junto a su equipo, lo mejor de sí.

Y es que el mimo y el cariño que da a sus platos está fuera de toda duda, aquí hay para los que gusten del pique y para los que no, obviamente el juego de sabores y colores es parte de su cocina y por ende, de la sudamericana. Un local coqueto, con personalidad, unas pocas mesas altas en el exterior, la barra presidiendo a modo de recibidor y a mano derecha un pequeño saloncito con mesas bajas, todas esperando ser reservadas. Directo y al pie, lo que se ve a simple vista es lo que hay. En su producto y su manera de cocinar está la gracia de Ulloa Urrea.

Comencemos por unos entrantes que a modo de carta de presentación son de los mejores que he visto, por un lado sus Papas bravas, que para ser un clásico están muy condimentadas y saben diferentes, y por otro su Guacamole de la casa con falsos nachos artesanos, aquí un guacamole quizás el más especial que servidor haya probado, de un gusto infinitamente superior al resto y con el acompañamiento de unos totopos crujientes que hacen combinación perfecta entre lo ácido, lo cítrico y lo salado. A medias podríamos seguir con las Alitas estilo Ulloa, maceradas y muy fritas con toque de orégano, de las más jugosas de Sevilla, una tapa/plato para repetir una y otra vez, nunca te cansarás de ellas.

Luego sigue una línea de cocina latina con quesadillas, wraps, hasta llegar a la Arrachera, plato oriundo de Méjico que aquí le dan un particular toque cítrico, se trata de un costillar de terna a la plancha con una salsa de tomate y cilantro y os puedo asegurar que el sabor de la carne es único, un corte muy jugoso y sabroso para amantes de la carne. De pescado encontramos alguna baza como el Salmón confitado, el Tataki de atún, pero mi favorito es el Bacalao a la plancha gratinado con mayonesa de albahaca, de magnífica presentación y emplatado, un corte del bacalao tierno, suave y con bastante sabor. A nadie dejará indiferente.

Otras de sus propuestas estrella es el Arroz Negro, que aunque pueda parecer corriente, su resultado y su acabado no tiene que ver con algún otro, el de aquí es bastante cremoso, parece un postre, contundente y rico en matices, para paladear sin descanso. Una joya de carta no sólo en calidad sino también en precio, hablamos de precios entre los 3,50 y los 7€, muy ajustada y para todos los bolsillos. Conviene reservar por falta de espacio y esperar un tiempo a que marchen los platos, como hemos dicho antes todo está preparado al momento, la espera merece muchísimo la pena. Un rinconcito chileno que lo tenemos muy cerca y que seguirá dándonos muchas alegrías.


Dirección: Calle Salado, 36 (41010) Sevilla

Teléfono: 854 885 563 

Web: Enlace 

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