Sed de México



2020 ha sido un año malo en líneas generales para la hostelería pero ha servido para que muchos locales logren reivindicarse también y en exitosas aperturas gastronómicas que han funcionando bastante bien como es el caso que nos ocupa. Sed de México es un restaurante mejicano ubicado en la siempre concurrida rotonda del Garrotal en la localidad aljarafeña de Tomares, uno de los enclaves más transitados, culinariamente hablando, de toda la geografía sevillana. En sólo unos pocos meses y gracias también en parte a una magnífica gestión del local se ha colado entre los mejores nuevos enclaves de este año pasado.

Carlos Molina es el artífice de este proyecto que sale de la línea habitual de restaurante tex-mex para ofrecer una cocina más clásica, recuperando recetas milenarias mezclando cada sabor y cada olor de una manera sorprendente. No estamos ante el típico mejicano, ni siquiera en imagen; el interior del local es profundo, con mesas perfectamente montadas, sobrio, privado y elegante, sin tanta sobrecarga de elementos decorativos ni coloristas y sin tanta referencia a mitos del país andino (incluso vemos referencia a los toros por el antepasado taurino de un antiguo familiar de Carlos). Unos veladores afuera completan el aforo.

La carta no es muy extensa, hay opción a tapas en la terraza y a platos en su salón comedor. Destacar sobre todo la atención personalizada y el buen gusto en su servicio, atento siempre. Centrándonos en la carta del salón tenemos que dividirla entre platillos fríos, antojos callejeros, tacos de diferentes partes del país y platillos de cocina prehispánica (las dos últimas sus puntos fuertes sin duda). El Guacamole casero lo ofrecen o simple o compuesto por castacán o hasta chapulines (9/12€), los Frijoles con veneno (9€) es carne de cerdo con salsa de chiles secos, o la Espiropapa (4€) o patata en espiral con chiles y limón, son platillos perfectos para comenzar.

Dejándonos aconsejar pedimos la Cochinita pibil con cebolla morada encurtida (12€) y acompañada de cuatro tortillas recién calentadas, sin miedo a equivocarme quizás la mejor cochinita pibil que he probado nunca, sabor intenso y excelente, con el toque justo de pique. ¿Qué sería de Méjico sin sus tacos? aquí ofrecen cinco de entre lo mejor (Tacos al pastor, de lengua, de pulpo, vegetariano y de gringa) sobre los 4€ y los 6€. Ofreciéndonos algún plato fuera de carta acabamos probando sus Flautas de pollo y cordero con salsas (15€) y su Enmolada de pollo (18€) con salsa de chocolate, receta ancestral mejicana que cuidan bastante bien y eso se nota en el acabado del plato, perfecto para terminar un almuerzo gracias en parte al sabor dulce/amargo/ácido del conjunto. No podemos dejar atrás sus Cachetes de res (20€) con mole negro de Oaxaca o el Chamorro o codillo de cerdo (22€) partes integrantes de esa cocina de influencia prehispánica tan apreciada en este negocio.

La cantidad de los platos puede variar pero en general son de buen tamaño, con 4 comen de sobra dos personas, el precio está algo ajustado. Estamos ante una cocina mestiza, singular y estimulante en todos los sentidos. Emplatados sorprendentes, coloristas, de muchos matices y pique a partes iguales, algo diferente en la zona y fuera de Tomares también, rematado por un magnífico servicio y un gran trabajo en cocina y en sala. Volveremos.


Dirección: Glorieta del Garrotal, 6 (41940) Tomares

Teléfono: 954 155 632

Web

19Feb
26Feb
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