El boom de las cervezas artesanas lo podemos englobar como uno de los acontecimientos gastronómicos de la última década. En el sur se ha consumido siempre más cerveza que vino, pero nunca había tenido el estatus que posee actualmente y ello, gracias en parte, a la eclosión de pequeñas empresas que han visto el filón en las cervezas de elaboración propia y casera junto con la aparición de maridajes que vienen acompañados de bebidas de malta, de centeno y que dan mucho juego a las cenas. El centro de la ciudad, y la zona de la Alameda como epicentro, han sido principalmente el lugar desde donde convergen numerosos locales que han apostado por una gastronomía acompañada de cerveza artesana. Uno de los últimos ejemplos ha sido Mono, abierto en julio de 2021 en una desembocadura de la Alameda.

Al igual que negocios cercanos como Maquila, Hops & Dreams, Viriato o La Linterna Ciega por sólo nombrar algunos, Mono ha cogido la senda de lo artesano, de la coctelería y de una cocina fresca, desenfadada, urbanita, alternativa y en constante movimiento. Diferenciadora por la mezcla y el exotismo de sus propuestas, se trata de una carta escueta, con no más de 10 platos que casan mejor o peor con los distintos tipos de cervezas que venden. El espacio, al igual que la carta, es pequeño, alguna mesa como velador junto a la acera de la calle Lumbreras y unas pocos mesas más en el interior; dentro, el local tiene apariencia industrial, algo muy común en este tipo de negocios, saltándose la pura formalidad.

El precio medio gira en torno a 6 y 7€, que para un picoteo o para compartir plato junto a la cerveza está realmente bien. Aparecen platos más aptos para vegetarianos como el Falafel de zanahoria y lentejas (5€), la Burrata (7€) con calabaza asada y cilantro o el Steak Portobello (6,50€) picante y con hummus de lenteja, pasando por especialidades más exóticas que pueden llevar picante como son el Roll de gambas Thai (6€) con salsa de tamarindo y cacahuetes o la Coliflor Makhani (7,50€) asada con curry de mantequilla, una gozada de plato tanto por sabor como por presentación.

Tras unos primeros especiados y elaborados, llegamos a las carnes y aquí nos encontramos desde una excelente Tosta de pato ahumado (5,50€) con mantequilla de grosellas y PX, recomendable para abrir boca también, una más clásica Carrillera ibérica con puré de patatas (7,50€), platos de tintes centro-europeos como el Goulash de ternera (7€) e incluso una Burger de ternera de Carmona (10,50€) muy andaluza, la cual lleva payoyo, cebolla caramelizada y pepinillo, no hace falta más. De postre final optan por una Tarta de queso azul con sirope de PX (4€) intensa sin llegar al nivel de otras de la ciudad, pero para poner el punto dulce no está mal.

Sin llegar a extremos de calidad o servicio, Mono cumple con el cometido de satisfacer a cerveceros y amantes de una comida diferente y con mucho uso de especias. El precio está bastante bien e invita a conocerlos, quizás se sienta algo frío el local por dentro por sus dimensiones, no demasiado acogedor por poner algunos peros aunque algunos platos "marca de la casa" como son la coliflor o la tosta de pato hacen que la visita tenga un mejor cariz. Si buscas otro rollo diferente por Sevilla, "Mono" es tu nuevo punto de encuentro.


Dirección: Calle Lumbreras, 14 (41002) Sevilla 

Teléfono: 955 911 813

19Feb
26Feb
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