Mingalario



Carmona es uno de esos municipios que aunque estén algo separados de la ciudad mantienen viva toda su historia, patrimonio y actividad, y en el plano gastronómico no lo es menos. El municipio culinariamente hablando, cuenta con un vasto recorrido que va desde lo más rústico a lo verdaderamente rompedor, con exquisitas vistas, mucha afluencia de gente y repleto de rincones de lo más pintorescos.

Bar Mingalario, el que nos ocupa hoy, se trata de una antigua bodega/taberna en pleno centro histórico de la localidad, tiempo atrás bodega de vinos a granel y hoy convertida en santo y seña del buen tapeo tras 35 años desde su nacimiento. Situado al costado de la Iglesia del Divino Salvador, se trata de un lugar con encanto a la manera antigua, con terraza y con una zona para tapear en barra y en mesas altas previo a una comida en el salón interior o no, como guste el cliente. Se puede venir tanto a tapear y copear con buenos vinos como ir para un almuerzo o cena más copiosa. No tiene pérdida alguna como bien reconoce su dueño Antonio.

Aunque no tenga la vistosidad de otros restaurantes de renombre del municipio, Mingalario lo que sí tiene es ambiente a cualquier hora del día, conviene llegar temprano, ya son muchos los que se acercan y no consiguen mesa ni sitio. Y ya se sabe, donde veas gente, es que merece la pena. Recomiendo pararse en la barra antes que nada a tomar la primera copa y acompañarlo de algo de picoteo, un buen vinito, un vermú y un buen ibérico, de los que son maestros, chacina y charcutería de calidad, en loncheados o en montaditos, no perderse el Montadito de pringá bajo ninguna excusa.

Las pizarras que cuelgan de la pared dan buena cuenta del numeroso repertorio de tapas que pueden consumirse en barra y en terraza. Cocina clásica, auténtica, andaluza, sin estridencias. Comenzar con un buen plato de Papas aliñás con melva no tiene desperdicio alguno. Desde guisos como las Espinacas con garbanzos, el Pisto con huevo, pasando por unas apañadas y hermosas MigasVirguerías como la Ventresca al brandy o las Alcachofas plancha al PX, con ese punto exacto entre lo salado y lo dulce, o el suave y exquisito Foie con salsa de mandarina.

Entre los pescados recomendar el siempre delicado Bacalao con salsa de naranja, un verdadero clásico en el local y algo poco explotado en los bares y que desde luego no se entiende el porqué. Otra opción interesante es el Bacalao gratinado. Entre las carnes se puede comenzar por el Cochinillo confitado y luego seguir con un buen Solomillo al PX o al whisky, la variedad no está peleada con la calidad desde luego. Por unos 25€ se puede comer en el salón, y en lo referente a tapas los precios oscilan entre los 3/4€. No encontramos razones de peso para no ir a Carmona, pero menos para no pasarse por Mingalario, sin duda uno de los lugares y emblemas gastronómicos de paso por el municipio. No se lo pierdan.


Dirección: Calle el Salvador, 1 (41410) Carmona

Teléfono: 954 143 893 

Web: Enlace 

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.