Tomares es uno de los municipios de la localidad que más ha crecido exponencialmente en lo que a materia gastronómica se refiere, no sorprende que sea el pueblo con mayor renta per cápita de toda Sevilla. Aquí, muchos de sus restaurantes y bares se agrupan en torno a rotondas, como es el caso de la concurrida glorieta del Garrotal o la de Sta. Eufemia, donde raro es ver un día donde no estén llenas sus terrazas. Majareta se encuentra en otra glorieta con fuerte arraigo culinario, en Fernando Quiñones, donde podemos encontrar también el restaurante La Mafia, en una zona más alejada del centro del municipio aljarafeño, una zona de remanso de paz.

La catalogación como cervecería de Majareta se nos antoja pobre, porque si bien tienen una cerveza gélida, con el pasar del tiempo han logrado dar tal personalidad a su carta que bien puede pasar por un gastrobar de la A a la Z. Han implementado el concepto de "plato al centro", o plato "a compartir" hasta sus últimas consecuencias, dejando las tapas a un lado (sólo chacinas, tostas y aliños). La oferta es variadísima, un lugar muy apto para reuniones familiares o de amigos gracias a una terraza atractiva y con encanto, y un interior colorido y que no deja indiferente a nadie.

El abanico de posibilidades de sus entrantes es abrumador, uno de sus puntos fuertes sin duda, podemos encontrarnos desde Ensaladilla de mejillones en escabeche (3,50€/7€) de gran factura y acabado, Tomate aliñado con melva (8,50€) donde se aprecia el sabor real de un tomate, no del que estamos acostumbrados en casa, Canelón de aguacate (6,50€) algo que ya hemos visto en Tradevo, Tulipa mejicana de gambón (8€), Bastones de berenjenas con huevos fritos, lascas de payoyo y salsa Majareta (8€) sin duda lo mejor del menú y que más nos sorprendió, perfecta armonización de sabores y texturas y una salsa asombrosa para coronar, y una colección de Croquetas increíble, con hasta siete variedades (7€/12€) a destacar por su originalidad las de puerros confitados, zanahorias y dátiles o las de lomo en manteca.

Escaso protagonismo para pescado frito, aunque es destacable, poca aportación de producto del mar, salvables sus Pinchitos morunos de atún (4,60€) o su Chipirón con base de arroz negro y alioli (7,50€/12€). Algo de distinta suerte corren sus carnes, donde hay cabida a platos tan familiares como Carrillada o Solomillo al whisky (7,50€/12€), otros que son bastante demandados por los clientes como sus Lagrimitas de pollo con salsa de miel y mostaza (8,50€/12€) o una de las especialidades de la casa, su San Jacobo (12€), casero de presa ibérica, con queso payoyo y jamón. Para terminar, postres que se quedan en el paladar como el clásico Arroz con leche casero (4,80€) o una suave Tarta de queso horneado (5,20€) magistral.

Y claro que hay clientes que a pesar de todo lo dicho van a cervecear, es algo autóctono del sur y de gran calado por estos lares y eso no va a cambiar, pero nos equivocaríamos si definimos a Majareta como simple cervecería, la propuesta de este negocio supera con creces la de otros muchos gastrobares de la capital y a buen seguro que sorprenderá a muchos de los que nos lean. Un sitio con encanto, equipo joven dinámico y buenas maneras.


Dirección: Glorieta Fernando Quiñones, L4 (41940) Tomares 

Teléfono: 854 745 929

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