La Mamona



Visitar el Aljarafe es un no parar de descubrir nuevos y encantadores sitios siguiendo la buena línea gastronómica de los últimos tiempos. Mairena, por ende, se destapa como uno de los epicentros fuera de la ciudad donde mejor se puede tapear sin ir muy lejos de casa. Aquí ya hemos hablado en una anterior reseña de la singular La Capocha (https://www.saboreasevilla.com/bares-restaurantes/la-capocha), y hoy vamos a hacerlo de su hermana chica, La Mamona, que ha venido a reflejar y a refrendar la buena mano en cocina del equipo de La Capocha.

De la mano de Luis Manuel Gómez y desligándose de su socio, este 2020 ha supuesto para él la apertura de un nuevo bar, dinámico, fresco y situado en una de las mayores avenidas del municipio, conectando con pueblos como Palomares o Almensilla. Tras unos giros que dieron con el cierre de La Talacha, en La Mamona hay poco de experimentos, han sabido trasladar el buen hacer y la carta de La Capocha a un nuevo y gran espacio, con terraza igualmente aprovechable y un gran equipo a sus espaldas.

Este peculiar nombre viene de la manera de hablar que tenemos los andaluces cuando bromeamos o no queremos creernos algo, pero lo que hay en La Mamona desde luego que no es ninguna broma. Sabedor Luis y su equipo de los éxitos cosechados en su primer negocio, aquí han sido continuistas, las tapas especiales de La Capocha también las podemos encontrar aquí, con el mismo o mayos nivel de detalle y meticulosidad. Y otra cosa no, pero en el tema de limpieza y servicio, todo lo que se puede decir son maravillas y quien haya ido puede corroborarlo.

El paso a la mal llamada "nueva normalidad", a pesar de los lógicos contratiempos, le ha venido bien a sus negocios me comenta Luis, se puede hablar de un rebrote de clientela pero donde debe verse es en La Mamona. Las medidas que se han adoptado para este nueva etapa en la hostelería han calado bien, se cumplen y lo más importante, la clientela sabe reconocerlo. Y es que aquí la conjunción de una buena idea y un buen equipo lo es todo.

Pasando a lo que no hay que perderse en La Mamona podríamos comenzar por su Salmorejo con guarnición de jamón, huevo y toque de arbequina, una variedad del aceite de oliva que le da un toque más intenso al conjunto, un conjunto ya de por sí cremoso y muy logrado. Para compartir, algo clásico también pero con notas innovadoras, sus Delicias de boniato frito con alioli negro y miel de caña, bombazo para cuando se va en grupo, no habrá quien no lo pruebe.

Entre tapa y plato podremos ver cómo se cuidan los detalles en este lugar, se ve que han implementado las medidas de higiene, desinfección y limpieza, las distancias de seguridad y todo está impoluto, sin marcas, hasta como no, en los aseos. Desde que se entra nos sentimos arropados y en buena sintonía con el local (los colores claros, la madera, la vegetación...) todo parece relajado para que únicamente te centres en la comida.

Más opciones para no perderse y que pueden ser compartidas son su Trío de mini burguers, (de presa, pescado y ternera) o su llamativa Tosta de alboronía con boquerones y anchoas. Para los incondicionales del pescado, hay dos propuestas que ponen encima de la mesa dificilmente rechazables: por un lado su excelente Bacalao parmentier con muselina de ajo que sirve de imagen principal de esta reseña, para chuparse los dedos, personalmente lo mejor del almuerzo, un pescado la mar de tierno que juega a las mil maravillas con el gratinado, de sabor fuerte y buen contraste, lo dicho, de 10. Y por otro lado y de notable alto su Tataki de atún rojo y salsa agridulce, perfectamente emplatado y servido con jengibre y algas wakame, un perfecto compendio de aromas, mezclas, texturas y sabores.

La carta de La Mamona no escatima en cuanto a variedad, no por haber estado en cuarentena se ha limitado la carta no, se ha mantenido inalterable y sin cambios y ese es un punto a su favor. Así sin cambios se pueden disfrutar de su carta de fritos (calamares del campo, croquetas, puntillitas...) y de su celebérrima y exquisita Carrillada con puré de patatas y queso brie fundido, carrillada con un pequeño y aderezado toque de chocolate, muy tierna y jugosa, realmente una tapa a degustar si se viene aquí o a La Capocha.  

Máximo detalle, precios competitivos para lo que es la zona tanto en tapas como en platos, sitio fresco, moderno con una idea ya establecida de cocina mediterránea y andaluza y donde poder copear tranquilamente vino sin obligación de pedir botella. Muchos éxitos a Luis y su equipo, todo un placer volver por Mairena y a los lectores, decirles sin miedo a equivocarme que están ante una experiencia gastronómica que disfrutarán de principio a fin.


Dirección: Avenida de la Filosofía, 30, (41927) Mairena del Aljarafe

Teléfono: 854 522 021

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