Kiko de la Chari



En estos tiempos que corren donde quedarse en casa está permitiendo descubrir nuestro manejo en la cocina (con un acierto más bien discutible), una de las cosas que más añoramos es el cuchareo, la comida que siempre ha habido en las casas, la que recuerda a nuestra niñez, a nuestros abuelos, la que nos simboliza otra época a la que intentamos agarrarnos por todos los medios y más ahora. Sin duda alguna, el "comer como en casa" está ejemplificado en nuestro siguiente establecimiento, Bar Kiko de la Chari, un rinconcito-emblema de Sevilla próximo a la Alfalfa donde se come de arte y casero 100%.

Y no es para menos estando Chari en los fogones y ocupándose de que cada guiso salga cono lo chorros del oro. Un lugar cerradito, en un callejón donde da poco el solano, aroma a antiguo en decoración e imagen, pareciese que es un local de otra época. Una ambientada terraza con veladores, una larguísima barra para tapear o comer de pie y un saloncito comedor (si no se va con tiempo estará lleno hasta la bandera) donde ofrecen su menú del día y sus elaboraciones con más tranquilidad y reposo. Un lugar para visitar tanto de día como de noche, y aunque estrecho os sorprenderá lo bien ambientado y concurrido que está.

Es lo que se ha dicho en otros tiempos muchas veces, una auténtica casa de comidas, comida casera que respira toda su carta, donde nada, absolutamente nada, sobra. Dividida en 3 partes: carta, menú (7,50€) y platos combinados (6€) increíbles y a un precio bajo difícil de verlo así actualmente por la ciudad. Vamos a centrarnos en su carta que a su vez se amplía a tapas (2,50€), medias (5,50€) y raciones (10€) con una notable selección de propuestas donde no faltan sopas, fritos, pescados y carne a la plancha, guisos y cuchareo del bueno. 

Bien podemos empezar con su Gazpacho o Salmorejo en temporada de calor o por su Sopa de picadillo en época de invierno. De entre su colección de buenos guisos el abanico es enorme (Pisto casero con huevo, Espinacas con garbanzos, Tagarninas, Sangre con tomate, Potaje de garbanzos con sus avíos, Albóndigas, etc...) o relamernos con sus muy conseguidas Lagrimitas de faisán en adobo, las Croquetas de jamón o su San Jacobo de siempre. 

Entre la fritura, no perderse los Boquerones ni la Chistorra y su buena mano en la plancha lo corroboran su Hígado y los Champiñones plancha. Sin desmerecer obviamente nada, la clave de toda su fama se debe especialmente a lo bien que huele todo lo que sale de esas ollas al rojo vivo, esa "gloria bendita" de sus guisos ya es razón suficiente como para visitarles. Nada mejor como su terraza, una cerveza fresquita bien tirá y un buen potaje para saciarnos y dejar atrás estos duros días de cuarentena. Su olfato, su gusto (y su bolsillo) se lo agradecerán.


Dirección: Calle Herbolarios, 17 (41004) Sevilla

Teléfono: 954 215 177

Web: Enlace 

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