Atticus Finch



En el ampliamente transitado y abarrotado mercado de la Lonja de Feria en donde la ciudad nunca duerme se concentran gran variedad de pequeños puestos y locales tanto dentro como fuera que hacen las veces de lugares de tertulia donde pasar un rato bien agradable. Tienen su propia idiosincrasia y basta dejarse ver por allí para entender de qué hablo. Entre la multiculturalidad gastronómica que se nos presenta delante dimos a parar con Atticus Finch, una suerte de puestecito de hamburguesas, cuya máxima es la preparación al momento. El llamativo nombre proviene del personaje principal de la novela "Matar un ruiseñor", y no, aquí no, aquí como reza su lema se mata una hamburguesa, ¡pero Dios, qué hamburguesa! cien por cien dedicados a la causa, una carta diminuta, con leves trazos pero de una composición maravillosa. 

El local es muy pequeño, con unas cuantas mesitas fuera, todo muy callejero, para comer despacio, tranquilamente y aprovechar el momento para hincarle el diente a una buena hamburguesa o bien para tomarse alguna cerveza (importadas también) de las varias que disponen. Los ingredientes son sencillos: la carne que usan es de vacuno y del Valle de los Pedroches en Córdoba, bien picadita allí mismo de manera artesana y al punto. Un buen pan brioche que aguanta el tipo hasta el último bocado sin desmigarse y unas patatas fritas doblemente caseras y cortadas a mano increíblemente bien acompañadas de varias salsas que casan a la perfección con el conjunto.

Pero no todo es hamburguesa. Los entrantes para picotear, aunque escasos, son destacables: Fingers de pollo con salsa curry, Totopos con guacamango y crema agria y unos Aros de cebolla empanados en panko, recomendados por la camarera y que venían con una salsa de barbacoa y curry con toque ligeramente picante. En cantidades justas y a unos precios bastante buenos (3,50-4€).

La carta de hamburguesas la componen siete en total, un par de ellas veganas y el resto con ligeras modificaciones entre sí para diferenciarlas. Baste de ejemplo la que probé, la Burger Whitman, con bacon, cheddar, pepinillos y una salsa mayo/bacon espléndida como ninguna otra para acompañar las papas. Se nota la buena mano en el punto de la carne, algo rojita siempre y en el sabor ¡qué decir! fuera franquicias de cocina tex-mex o pseudo-americana, donde se pongan hamburguesas así que se quite lo demás. Lo que más me agradó de todo fue lo extraordinariamente bien que han sabido conjugar cada burger y patatas con su salsa, es algo de sobra estudiado, aquí no se deja nada al azar. Y de los precios qué decir, cada unidad con acompañamiento a 7,90€, un lujo.

Ya sea para desconectar o quedar entre amigos Atticus Finch aparece como una propuestas fresca y diferente de mucho nivel,  céntrica, con buen ambiente, para gente joven y no tan joven y de un acabado sorprendente. De las mejores hamburguesas de la ciudad.


Dirección: Calle Feria 98, Mercado de la Lonja puesto 46 (41003) Sevilla

Teléfono: 610 165 663

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